Ciudades como Copenhague (1960) y Arnhem (1974) marcaron el camino con sus primeros carriles bici segregados, pero en España no fue hasta los años 90 (y especialmente a partir del 2000) cuando comenzaron a integrarse en los Planes de Movilidad Urbana Sostenible (PMUS). El aumento del flujo vehicular en las carreteras, la congestión del tráfico y la contaminación, impulsaron la necesidad de replantearse la movilidad urbana. Así, los carriles bici surgieron no solo como una solución para mejorar la seguridad de los ciclistas, sino como una apuesta hacia la creación de un modelo de ciudad más limpio, saludable y eficiente, promoviendo un medio de transporte ecológico y una movilidad activa.
Actualmente, esta estructura se ha convertido en un elemento clave para muchas ciudades del mundo, propiciando nuevos valores y estilos de vida. Como la Ciclovía Bogotana, que se ha consolidado como un símbolo de integración social, de salud pública y sostenibilidad urbana. Al suspender el tránsito vehicular de las calles los domingos y festivos, cada semana más de un millón de personas disfrutan de una ciudad sin coches recorriendo más de 127 km de vías habilitadas para ciclistas, peatones y actividades recreativas.
Usuarios disfrutando de Ciclovía Bogotana. Foto: Alcaldía de Bogotá.
Señalización y tecnología
La señalización en las vías ciclables al principio era bastante sencilla, con marcas en el pavimento y algunos carteles básicos, pero la tecnología, la expansión de los carriles, la seguridad y la creciente preocupación por la sostenibilidad y el ahorro energético, han hecho que la señalización se haya modernizado. En algunas ciudades, se están incorporando señales con iluminación LED, sensores y sistemas inteligentes que adaptan en tiempo real la señalización según las condiciones del tráfico, el momento del día y los efectos del cambio climático.
La doble función de los carriles bici: medio de transporte y suministro energético
En el año 2014 Holanda dio una pista de cuál sería la tendencia de los carriles bici del futuro: largos caminos que unen ciudades y superficies que generen energía solar. El proyecto piloto holandés SolaRoad, incorporó a los carriles bici una tecnología de suministro de electricidad para el alumbrado público e incluso el uso doméstico. Este pavimento tenía integradas unas células fotovoltaicas dentro de unos módulos de hormigón cuya parte superior está cubierta con una doble capa de vidrio templado. La sección solar del carril bici se componía de módulos de hormigón de 2,5 x 3,5m y se iban ensamblando uno tras otro. Las células quedaban ubicadas bajo una capa de cristal templado de 1 cm de espesor. El sistema acabó fracasando en 2020 debido a la concatenación de varios factores críticos: la defectuosa generación de energía eléctrica del pavimento, el gran desgaste que sufrían los paneles y el excesivo ruido que el paso de las bicicletas generaba.
Carril bici fotovoltaico en la mediana de la autopista entre Daejeon y Sejong, Corea del Sur. Foto: Ministerio de Infraestructuras y Transportes de Corea del Sur.
Como variante a este tipo de carril bici donde la placas solares se sitúan en el pavimento, tenemos el ejemplo de Corea del Sur. En 2014 desarrolló un innovador carril bici de 9km equipado con un techo de paneles solares que se extienden a lo largo de 4,8 km, situado en la mediana de la autopista que conecta las ciudades de Daejeon y Sejong. Genera una media 2,200Mwh de energía al año, suficientes para abastecer a 600 hogares, al alumbrado público y los paneles electrónicos de la ciudad de Sejong. Además, este tipo de infraestructuras suponen para los ciclistas un medio de sombra y contribuye indirectamente a la regulación térmica para los días más calurosos, lo que aumenta notablemente la comodidad del uso de la bicicleta.
En Alemania, en 2023, se inauguró un carril bici de 300 metros cubiertos por 900 módulos fotovoltaicos y translúcidos, capaces de generar 280MWh en las inmediaciones del Estadio Euro-Park Stadion, la casa del Friburgo que milita en la Bundesliga alemana.
Y para finalizar nos encontramos con Solar Veloroute, un ejemplo de diseño, arquitectura y sostenibilidad. El arquitecto Peter Kuczia ha reinterpretado el típico carril bici a través de un enfoque sostenible creando una vía fotovoltaica para ciclistas y peatones, por donde disfrutar de caminos iluminados, de estaciones de carga para bicicletas y smartphones y donde resguardarse del sol. Según Kuczia, un solo kilómetro de la estructura de Solar Veloroute podría proporcionar unos 2.000 MWh de electricidad para abastecer a 750 familias o suministrar electricidad a más de 1.000 coches eléctricos que recorren 11.000 kilómetros al año.
Infografía del carril bici fotovoltaico Solaroute propuesto por Peter Kuczia.
En España, existe el proyecto piloto escalable iniciado en 2013 llamado SmartUIB, situado en el campus de la Universidad de las Islas Baleares. En la primera fase se instalará un tramo de carril bici únicamente solar, que será ampliado en una segunda fase instalando tecnología cinética, dando lugar a un carril bici híbrido. Por su diseño y tecnología permite, además, integrar en la misma vía sistemas de señalización fija de la amplitud de vía mediante LED y señalización dinámica. La infraestructura produce una parte de la energía eléctrica para el consumo del edificio del Centro de Innovación de Ca ses Llúcies.
Autovías flotantes para bicicletas y VMP: La solución para la micromovilidad
Con el objetivo de ganar espacio y carriles en la carretera, y abordar el hecho de que muchas calles no tienen espacio físico suficiente para instalar carriles para bicicletas, en la ciudad de Basilea, en Suiza, se ha creado una autovía flotante para ciclistas. Este proyecto piloto de 200 metros de longitud, está compuesto por rieles modulares de 20 metros. Estos son de fácil montaje y su diseño hace posible incorporar más funcionalidades como elementos calefactores para evitar la acumulación de nieve y hielo, iluminación o paneles solares para producir energía renovable. El coste de una ruta y el soporte, están alrededor de 2,5 millones de euros por kilómetro (rampas para ascenso y descenso representan costes adicionales).
Ejemplo de instalación de carril bici en vía alternativa al carril asfaltado. Foto: www.urb-x.ch
La oferta de infraestructura ciclista segregada y el uso de la bicicleta se han visto acrecentados en los últimos años, lo que refleja una transformación en la movilidad urbana alineados con el diseño de los Planes de Movilidad Urbana Sostenible (PMUS). Un ejemplo lo tenemos el diseño del Plan de Movilidad Sostenible de Madrid 360, donde se proyectó el aumento de los carriles bici en un 9,1% para 2025, lo que suponen 35 km nuevos. Dentro de este contexto, y los avances tecnológicos expuestos en torno a las vías para ciclistas, se están abriendo nuevas oportunidades hacia la transformación de ciudades más sostenibles, inteligentes y habitables.
Desde Vectio, como consultora especializada en movilidad y planificación urbana, nos posicionamos como un aliado estratégico en la implementación de PMUS que respondan a las demandas actuales.
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Enlaces:
https://www.idrd.gov.co/ciclovia/historia
https://ciclosfera.com/a/abierto-y-funcionando-el-primer-carril-bici-solar-de-alemania
https://ecoinventos.com/solar-veloroute/
https://somoselectricos.com/carretera-flotante-solar-bicicletas-solucion-problemas-espacio/
https://diari.uib.es/Hemeroteca/El-primer-carril-bici-solar-de-Espana-se-instalara.cid413119
Carril bici fotovoltaico en la mediana de la autopista entre Daejeon y Sejong, Corea del Sur. Foto: Ministerio de Infraestructuras y Transportes de Corea del Sur.
Infografía del carril bici fotovoltaico Solaroute propuesto por Peter Kuczia.
Ejemplo de instalación de carril bici en vía alternativa al carril asfaltado. Foto: www.urb-x.ch