Durante décadas, hablar de tren en Canarias ha sido casi un ejercicio de nostalgia política: planes, maquetas, documentos técnicos y titulares periódicos que nunca llegaban a convertirse en obras. Sin embargo, algo ha cambiado en los últimos dos años. Por primera vez, el ferrocarril insular en Gran Canaria y Tenerife ha dejado de ser únicamente una aspiración para entrar en una fase que, sin triunfalismos, puede calificarse de realista.
¿Qué ha pasado para que lo que no se logró en los últimos 50 años empiece ahora a desbloquearse?
Una historia larga: proyectos que nacieron antes de tiempo
Canarias no es ajena al ferrocarril. Gran Canaria llegó a contar con tranvía urbano a finales del siglo XIX y con un sistema ferroviario rudimentario durante los años de escasez energética de la posguerra. Pero el debate moderno sobre un tren interurbano de alta capacidad surge realmente a partir de los años 70, cuando comienza a evidenciarse un problema estructural:
- crecimiento urbano disperso
- fuerte dependencia del coche privado
- saturación progresiva de las principales autopistas insulares.
Desde entonces, la idea del tren nunca desapareció… pero tampoco avanzó lo suficiente para convertirse en realidad.
Por qué nunca se consiguió (hasta ahora)
Aunque cada intento tuvo particularidades, los frenos han sido sorprendentemente constantes:
a) El coste y la financiación
Los trenes insulares son infraestructuras milmillonarias, imposibles de afrontar con presupuestos anuales ordinarios. Durante años no existió un marco de financiación estable, equivalente al Convenio de Carreteras. Cada cambio político implicaba volver a empezar.
b) La tramitación ambiental
En territorios pequeños, densos y ambientalmente sensibles, la evaluación ambiental es larga y compleja. En Gran Canaria, el procedimiento se inició en 2010, se paralizó durante años y no se reactivó hasta 2023. En Tenerife, algunos estudios incluso llegaron a caducar, obligando a reiniciar trámites.
c) Falta de gobernanza clara
Durante mucho tiempo no estuvo bien definido quién lideraba, quién financiaba y quién operaría el sistema. Cabildos, Gobierno autonómico y Estado avanzaban con velocidades diferentes, sin un esquema robusto de responsabilidades compartidas.
d) Debate social y territorial
No han faltado críticas: impacto ambiental, rigidez del sistema, dudas sobre la demanda o comparación con soluciones más flexibles (guaguas rápidas, carriles bus). Ese debate ha influido —para bien y para mal— en los ritmos políticos.
Entonces… ¿qué ha cambiado ahora?
Tres factores explican el giro:
1) Un marco financiero en construcción
Desde 2024, Canarias negocia formalmente con el Estado un convenio plurianual para los trenes, similar al de carreteras, reconocido como la única vía realista para garantizar continuidad financiera más allá de un mandato político.
2) Protocolos institucionales firmados
En 2025, tanto Gran Canaria como Tenerife firmaron protocolos tripartitos (Estado–Gobierno de Canarias–Cabildos) que:
- reparten funciones,
- crean comisiones de seguimiento,
- ordenan los pasos técnicos, económicos y administrativos.
Por primera vez, el tren deja de depender solo de voluntad política y entra en una lógica de proyecto estructurado.
3) Hitos administrativos clave
El desbloqueo más importante se ha producido en Gran Canaria, donde en abril de 2026 se ha obtenido la Declaración de Impacto Ambiental favorable, tras 16 años de tramitación. Es un punto de no retorno administrativo.
Los proyectos hoy: qué hay realmente sobre la mesa
🚆 Tren de Gran Canaria (Las Palmas – Aeropuerto – Sur)
- Longitud: ~58 km
- Estaciones: 11
- Tiempo de viaje: ~35 minutos
- Velocidad máxima: hasta 160 km/h
- Estado actual:
- Protocolo de financiación y gobernanza firmado.
- Declaración de Impacto Ambiental favorable (abril 2026).
- Ejecución prevista por fases, comenzando por el eje Aeropuerto–Vecindario, el de mayor demanda potencial.
El proyecto conecta capital, aeropuerto y zonas turísticas del sur, el principal eje económico de la isla, y busca ofrecer una alternativa real a la GC‑1.
🚆 Tenerife: Tren del Sur y Tren del Norte
Tren del Sur
- Corredor Santa Cruz – Adeje
- Primera fase priorizada: San Isidro – Costa Adeje (~950 M€ estimados).
- Nuevo estudio ambiental en marcha (el anterior caducó).
- Protocolo institucional firmado en 2025.
Tren del Norte
- En fase de estudio de viabilidad y concurso de ideas.
- Técnicamente más complejo por orografía y densidad urbana.
Tenerife avanza, pero lo hace un paso por detrás de Gran Canaria por la necesidad de rehacer parte del camino ambiental.
Centro turístico de La Laguna, una de las localidades que podría beneficiarse de la llegada del ferrocarril a Canarias.
¿Qué impacto puede tener realmente?
🚦 Movilidad
El tren no pretende “eliminar el coche”, sino hacer competitivo el transporte público en corredores donde la carretera ya no escala: más capacidad, tiempos más fiables y menos vulnerabilidad a accidentes o picos de tráfico.
🌱 Medio ambiente
El balance ambiental depende de cuántos viajes se trasvasen del coche al tren. Operar con tracción eléctrica y, en el caso de Gran Canaria, con autoconsumo renovable, permite reducciones significativas de emisiones operativas, siempre que la demanda responda.
💼 Economía
Menos congestión significa:
- ahorro de tiempo,
- más productividad,
- mejor accesibilidad laboral,
- empleo directo en construcción y operación,
- y mayor competitividad territorial.
Existen ya evaluaciones socioeconómicas específicas que avalan esa lógica, especialmente en Gran Canaria.
🧳 Turismo
Para destinos intensivos en visitantes, la movilidad es parte de la experiencia. Conectar aeropuerto, capital y zonas turísticas de forma rápida y predecible tiene un impacto directo en la calidad del destino y en su sostenibilidad a medio plazo.
Carretera serpenteante a través de la montaña tinerfeña.
Conclusión: ahora sí… pero con condiciones
Nunca antes se habían alineado tantos elementos:
✔ proyectos maduros,
✔ gobernanza definida,
✔ avances ambientales decisivos,
✔ y un intento serio de blindar la financiación.
Aun así, el tren en Canarias no es inevitable. Su éxito dependerá de cerrar el marco financiero, ejecutar por fases coherentes y acompañarlo con políticas reales de intermodalidad y gestión del coche.
Si eso ocurre, el ferrocarril pasará —por fin— de ser un proyecto recurrente a convertirse en infraestructura transformadora.
Vista general de Adeje, otro de los destinos de las líneas férreas proyectadas en Canarias.
En Vectio llevamos muchos años trabajando en proyectos en las Islas Canarias y tenemos una dilatada experiencia en desarrollos de movilidad y transporte para nuevas infraestructuras.
Acerca de Vectio
En Vectio estamos centrados en la planificación eficaz de la movilidad sostenible, somos expertos en este campo. A lo largo de nuestros diecinueve años de vida hemos mantenido siempre una vocación innovadora, apostando por los medios tecnológicos más demandados por nuestros clientes. Tenemos la firme convicción de que, tras más de 1.500 proyectos realizados con éxito, lo que nos diferencia de cualquier otra empresa del sector es el uso de la mejor tecnología para la captación y análisis de tráfico y movilidad.
Carretera serpenteante a través de la montaña tinerfeña.
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