¿Por qué sucede un atasco? A veces por nada. Un equipo japonés ha experimentado con más de 20 coches en una carretera circular y ha determinado que un pequeño frenazo se transmite como una onda amplificada por detrás de tu coche generando, en situaciones críticas, una parada completa.
Los atascos de tráfico en las carreteras son un fenómeno muy familiar. Desde el punto de vista físico, el sistema de flujo vehicular esta en un sistema de partículas interactuando en desequilibrio. El efecto colectivo del total de partículas induce a la inestabilidad del estado de tráfico fluido causado por el aumento de fluctuaciones (alteraciones), y la transición hacia el estado de tráfico denso sucede de forma espontanea si la densidad media de los vehículos excede el valor crítico. Se concluye entonces, que los cuellos de botella son solo el desencadenante y no el origen esencial de los atascos.
En este estudio, los investigadores presentan la primera evidencia experimental de que la aparición de los atascos es un fenómeno colectivo como una fase dinámica transitoria y como un modelo de formación en un sistema en desequilibrio. Los investigadores han recreado un experimento en un circuito para mostrar la aparición de de los embotellamientos sin alteración de las infraestructuras (accidentes, reducciones de carril o cualquier alteración externa). En un principio, todos los vehículos están en movimiento, homogéneamente distribuidos y circulando a la misma velocidad en una carretera circular. La densidad media de los vehículos está dispuesta para el comienzo de la inestabilidad. Con tan solo una pequeñísima variación (ligero descenso de velocidad de uno de los vehículos) esta se vuelve más grande y entonces el movimiento homogéneo no puede ser mantenido. Finalmente la agrupación del atasco aparece y se propaga hacia atrás como una onda solitaria con la misma velocidad que un atasco en una carretera.