Según un estudio llevado a cabo por las autoridades de tráfico de Estocolmo, la tasa por atasco que se cobra en esta ciudad, ha reducido el tráfico global de la ciudad en un 18%.
El sistema de tasa por congestión, fue extendido en agosto del pasado año tras la prueba piloto de 2006. Además de la reducción de tráfico el número de vehículos 'verdes', exentos de impuestos, se ha elevado al 9%. El efecto mas notable ha sido la mejora de los tiempos acceso a la ciudad sumado a la reducción del número de vehículos en lo viales interiores al anillo.

El sistema cubre unos 34 km
2, el área interior de la ciudad. El diseño de la solución, su desarrollo y su operatibilidad corrió a cargo de la contratista principal
IBM, que junto con la administración sueca y la ciudad de Estocolmo, trabajaron en varios proyectos de I+D para buscar la solución mas precisa y eficaz para la ciudad.
Durante la prueba piloto de 2006, el tráfico fue reducido, en el área interior, en un 22% en un total de seis meses, y desde entonces no se ha vuelto a los niveles anteriores. Todo este descenso se produce con un
macroentorno desfavorable, ya que tanto el tráfico del condado como el de la nación entero han crecido en lo últimos años, así como el número de residente y de empleos.
El sistema de Estocolmo es el más grande de su clase en Europa, con 18 puntos de control sin barrera alrededor del área central que cuenta con cámara y un sistema de radar para identificar vehículos proporcionar pruebas para la persecución de los no pagadores.