
Mientras los expertos siguen debatiendo sobre que combustible será el alternativo, sin ser capaces de llegar a una conclusión, la gente de las ciudades más avanzadas de Europa ya lo han elegido: Los
coches eléctricos. El biodiesel, el etanol o los coches híbridos parecen más una alternativa a corto plazo para llevar a cabo una transición que en muy pocos años el mundo entero tendrá que sufrir.
Está claro que a día de hoy los coches eléctricos no suponen una alternativa al mismo nivel de calidad que los propulsados por los derivados del petróleo (menor distancia, velocidad, espacio,…), pero más claro está que el petróleo, además de ser altamente agresivo con el medio ambiente, se acaba y el coste de adquisición será en un futuro muy próximo inalcanzable para la mayoría de las personas que hoy lo utilizan.
Como siempre, aquellas ciudades que apuesten por las energías que en un futuro vayan a ser utilizadas y se vayan preparando las infraestructuras, serán aquellas que económicamente menos noten los efectos que conllevarán una reducción drástica de movilidad y los aumentos de los costes de transporte.

Londres es un ejemplo claro de ciudad que se está preparando para el mañana, su zona de pago por atasco (“congestion charge”) es de libre circulación sin previo pago para aquellos vehículos eléctricos, cada mes abren mas concesionarios y marcas de coches eléctricos que en y sigue en aumento
el número de plazas ‘aparca y recarga’ (park&charge) dentro del Gran Londres.
El Reino Unido es y seguirá siendo un referente en movilidad.
+ info:
http://www.electricparking.com/maps.html
http://www.parkandcharge.com/